La utilidad de Bimbo creció 22% en su más reciente reporte trimestral, y lo hizo pese a que sus ventas totales bajaron 1.3%. A primera vista el dato parece contradictorio, pero la explicación está en el tipo de cambio. El peso mexicano se mantuvo fuerte frente al dólar y eso cambió por completo la foto financiera de la panificadora.
Cerca del 42% de los ingresos de la empresa provienen de Estados Unidos y Canadá. Cuando esos dólares se convierten a pesos durante un periodo de moneda nacional fuerte, el resultado son menos pesos por cada dólar vendido. Por eso las ventas consolidadas lucen más bajas, aunque el negocio en el extranjero siga funcionando.
El verdadero desempeño operativo cuenta otra historia. Si se descuenta el efecto de la moneda, las ventas en realidad crecieron 3.6%. Es decir, la compañía vendió más producto; solo que la traducción contable a pesos escondió ese avance. Esta diferencia es clave para entender el reporte sin alarmarse.
En México el panorama fue claramente positivo. Las ventas locales subieron 5.2%, impulsadas por botanas, pan dulce y pastelitos. El consumidor mexicano respondió bien a estas categorías, que suelen ser las más rentables para la empresa. El apetito por el antojo dulce sigue firme en los hogares del país.
La utilidad también recibió ayuda por el lado de los costos. Las materias primas se abarataron y las plantas operaron con mayor eficiencia. Cuando los insumos cuestan menos y la producción se optimiza, el margen de ganancia se amplía aunque los ingresos no suban al mismo ritmo.
El caso de Bimbo deja una lección útil para quien sigue a las empresas mexicanas con negocio global. Un peso fuerte ayuda a quien importa y encarece la vida de quien exporta o cobra en dólares. Las multinacionales mexicanas viven esta montaña rusa cada trimestre.
Para los inversionistas el reto es leer más allá del titular. Una caída en ventas no siempre significa debilidad. En este caso, la empresa demostró disciplina en costos y crecimiento real en volumen. El efecto cambiario fue el gran protagonista del trimestre y conviene tenerlo presente al analizar los próximos resultados.