El reestreno de El laberinto del fauno fue uno de los temas que Guillermo del Toro puso sobre la mesa durante el Festival Internacional de Cine de Morelia 2026. El cineasta mexicano considera necesario que esta película, una de las más aclamadas de su carrera, vuelva a verse en la pantalla grande.
La cinta es un clásico moderno del cine fantástico. Mezcla la cruda realidad de la posguerra española con un mundo mágico oscuro y poético, y conquistó a la crítica y al público por igual. Para muchos, representa la cúspide de la imaginación visual del director.
El argumento de Del Toro apunta a algo que repite seguido: el cine se diseñó para verse en una sala, con pantalla enorme, sonido envolvente y la experiencia colectiva de compartir emociones con desconocidos. Ver una obra así en un teléfono o una televisión pequeña, sostiene, no le hace justicia.
El reestreno en cines también tiene un valor generacional. Permite que quienes eran muy jóvenes cuando se estrenó, o que ni siquiera habían nacido, descubran la película como fue concebida. Y da a los fans de siempre la oportunidad de reencontrarse con ella en todo su esplendor.
El FICM es el escenario ideal para este tipo de reflexiones. El festival se ha consolidado como una plataforma para celebrar el cine mexicano, impulsar nuevos talentos y debatir sobre el futuro de la industria. La presencia de un referente como Del Toro siempre eleva la conversación.
Detrás de la idea hay también una defensa de la experiencia cinematográfica frente al avance del streaming. Con tantas plataformas que llevan las películas a casa, voces como la de Del Toro recuerdan el ritual de ir al cine: apagar el teléfono, oscurecer la sala y entregarse por completo a una historia.
Volver a estrenar una obra maestra es, además, una declaración de principios sobre el valor del patrimonio fílmico. Las grandes películas merecen mantenerse vivas y accesibles para el público. Si el reestreno se concreta, será una oportunidad hermosa de reencontrarse con un mundo lleno de criaturas, valentía y poesía oscura en la mejor pantalla posible. Para una nueva generación de espectadores, podría convertirse en ese primer encuentro inolvidable con el cine fantástico hecho desde México para el mundo entero.